¡Qué dura es la montaña!

antonio-manolo-11

Saludamos a dos nuevos corniseros:

antonio-manolo-06

Anuncian lluvia y granizo, niebla y frío: ¡Nos vamos a Gredos!

antonio-manolo-01

Guiados por Lucho, “brújula-man”, conseguimos adentrarnos en la niebla y… ¡efectivamente! ¡nos perdemos!

antonio-manolo-02

Vamos a ver, ni a Ávila se va en dirección a Arroyo de San Serván ni por aquí llegaremos nunca al Puerto de Candeleda.

antonio-manolo-04

Es entonces cuando nos asaltan las dudas: si no encontramos el camino, si no somos capaces de regresar, ¿qué será de nuestras mujeres, hijos, amantes?, ¿quién consolará a nuestras madres, a las madres de nuestras amantes, a nuestros alumnos?

antonio-manolo-05

Y otras cuestiones que todos pensábamos aunque nos las callásemos para no influir en el ánimo de nuestros compañeros: ¿Dejará de azotar el aire y el granizo alguna vez? ¿Probaremos por fin el gazpacho de Antonio y la ensalada de pimientos y cebollas de Manolo?

antonio-manolo-07

Es mediodía y llegamos al Refugio del Rey. Una ruina de refugio y una calamidad de montañeros, empapados como sopas. ¡Qué dura es la montaña!

antonio-manolo-08

Frutos secos a barlovento, (el sotavento estaba ocupado por un nutrido grupo que seguro que subió sin extraviarse), y a continuar nuestra marcha. Próxima parada: cumbre del Morezón.

antonio-manolo-09

antonio-manolo-10

Y cuando pisamos la cima saltó la discusión entre los cuatro corniseros; de pronto se estableció una agria polémica sobre la corrección política del banderín. Unos decían que se aplicarían las Mejores Técnicas Disponibles, otros que la contaminación no sería para tanto, que se está alarmando exageradamente a la población civil, que después de todo se crearía empleo si se hace con garantías. En fin, decidimos hacer las fotos de marras, pero no publicarlas, (o sí).

antonio-manolo-13

(Diseño dibujo banderín: Manolo García)

antonio-manolo-12

Para el descenso elegimos dar un rodeo por caminos desconocidos, en vista de que todos modos éramos incapaces de recorrer las rutas conocidas sin desorientarnos.

antonio-manolo-14

Cuando el clima lo permitió dimos rienda suelta a nuestro apetito. No veréis imágenes por motivos evidentes: senderista que fotografía pierde bocado (y trago de gazpacho). ¡Que dura es la vida del montañero!

antonio-manolo-15

8 comentarios en “¡Qué dura es la montaña!

  1. Leonardo

    ! Que dura la vida del montañero!
    !Bienvenidos los cuatro nuevos corniseros!
    ¿La próxima?.Antonio y Manolo, unos campeones.
    Gazpacho,patatera,morcilla,pimientos,queso,vino,puritos…
    Lo dicho, ! qué dura la vida del montañero!. Un abrazo a todos. Leonardo

    Me gusta

  2. Manolo García ("El último de la fila" literalmente)

    Cuán atinada y aguda la crónica de maese Luis. Apuntar – ahora que al fin las agujetas me permiten mover los dedos de las manos- sólo algunas minucias que no glosa en su testimonio, como la celebrada ocasión en la que aparentó haberse desorientado, sin duda para que nos imbuyéramos en lo que se siente cuando se va a la montaña con serpas no cualificados (que no era el caso, evidentemente); o el fastuoso paisaje del circo desde el Moretón (que seguro que hubiésemos disfrutado de no habernos acompañado la niebla); o las indómitas cabras que, allá lejos, a ochenta centímetros -o más- de donde estábamos, oteaban bravías el horizonte de nuestras mochilas, con la esperanza de completar su montaraz dieta con nuestras provisiones de pan; o las envolventes hordas de simpáticos y efusivos madrileños con las existencias de varios decathlones a cuestas; o la sobrenatural impasibilidad de Don Leonardo, que manos en los bolsillos y purito en boca, se enfrentaba impávido a las dificultades de la montaña como si la brega no fuera con él, para desazón y desconcierto de los fatigados; o la templanza de Don Antonio, que haciendo honor a su apellido, le echó cabeza al asunto y se aferró a un mantra (poco-a-poco-manolo-tú-paso-corto-poco-a-poco-manolo…) que me acompañará de por vida; o el ya mencionado gazpacho que, en buena medida, presto se reincorporó a la cadena trófica, en concreto a través de los helechos ansiosos de nitrógeno de las curvas del Puerto del Pico. Y, por encima de todo, un formidable, animoso y pacienzudo serpa-chófer-reportero a la altura de tan memorable hazaña, muy digna de ser repetida. Todo un placer.

    Me gusta

  3. monty

    joder macho,¡¡¡¡¡ se os ha ido la pinza!!!!! Flipo con vosotros, titis, y mientras aquí nosotros chateando con los móviles y dándole matraca a la play, escuchando bakala y atizando a la moto con el casco en el codo para no despeinar mi flipante cresta.

    Bienvenidos Antonio y Manolo. Luis, cuelga la brújula ya. Sin Camborio no eres nadie.

    Abrazos.

    Me gusta

  4. Cambo

    Ese “serpa-chófer-reportero” al que se refieren, de género de mamíferos artiodáctilos de la subfamilia Alcelaphinae, con aspecto desgarbado, de patas muy largas y pezuñas afiladas, otros individuos con largas barbas que cuelgan a lo largo de todo el cuello desde el mentón hasta el pecho, en este caso rasurado seguramente a propia voluntad de cuello hacia arriba, conduce al resto del rebaño en su migración a través de la montaña. Ese onomatopéyico Ñu va preparado, vestido para la ocasión por si a alguna primera comunión debiera presentarse de imprevisto. No obstante botas y gorro evidencian la difícil tarea en la que se encuentra de conducir a los demás ejemplares hasta la hierba fresca.

    Me gusta

  5. Juan

    Bienvenidos a los nuevos corniseros ¡¡ Una buena salida con personajes muy míticos, a los que les encanta la montaña y disfrutar de ella, este el tiempo como este ¡¡ “serpa-chófer-reportero” ¿quién es este? un abrazo ¡

    Me gusta

  6. Antonio

    ¡Qué dura es la vida en la montaña! Primero por ese clima, benigno para las cabras, pero puñetero para los caminantes. Segundo por lo
    complicado de las señales, tanto hito por todas partes desorienta al más experto. Tercero por su orografía, tanto subir para luego bajar
    te lleva la mente a lo más absurdo. Y sólo en ese momento, cuando todo parece una estupidez te das cuenta que lo único que importa es
    la amistad que te mueve a pegar un madrugón de órdago para disfrutar de la compañía de tres estupendos amigos y dos agregados, que en simpatía
    ganan con mucho a los “capitalitos”. ¿Qué tendrá el capital que es tan soso? Habrá que ir otra vez a repetirlo. A ver si en esa ocasión
    hacemos algunos amigos más de este estupendo comando.

    PD. Después de esto Hornachos se parece máss a la cuesta de mi casa.

    Me gusta

  7. Indio

    Ahí,está!!!! ni el agua, ni el viento, ni la niebla………. Una vez leí por ahí que: ” Los trabajos sencillos siempre se dejan para después, porque ya habrá tiempo de hacerlos”. Ya tendremos tiempo en el futuro de subir a Gredos con buen tiempo, brisita agradable y con menos cuernos. (que nadie se de por aludido). BRAVO

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s