Grand Paradiso

Dieciocho años después hemos vuelto a conducir paralelos al río Savara en el Valle de Savaranche.

Finaliza la carretera y toca caminar por el sendero que nos lleva al refugio Vittorio Emanuelle II, situado enfrente del elegante monte Ciarforon.

Después de emular a las marmotas volvemos al refugio con el propósito de escribir alguna postal y hete aquí que nos encontramos con un huésped ilustre: Juanito Oiarzabal (“lo que queda de él”, como el mismo Juanito afirma burlón). Es todo un lujo coincidir en el monte con este referente del alpinismo mundial; tipo además muy cercano y de agradable conversación.

A la mañana siguiente la caravana de caminantes se pone en marcha horas antes de que el sol asome por el horizonte.

El Grand Paradiso es un pico popular y asequible; es frecuente que en la cima se formen aglomeraciones. Aunque no siempre fue así:

Fue escalado por primera vez en 1860 por los escaladores británicos J. J. Cowell y W. Dundas, guiados por los vecinos de Chamonix M. Payot y J. Tairraz. La ascensión se realizó en condiciones tremendamente frías y no sin incidentes: Tairraz tuvo una caída de seis metros que fue detenida por Dundas, y Payot, tras una increíble sucesión de peldaños tallados, llegó a la cumbre con las manos casi congeladas. Con poca visibilidad y en condiciones de tormenta, abandonaron la cumbre, se dejaron deslizar y corrieron hasta alcanzar la base en sólo tres horas. Al día siguiente y con el propósito de disfrutar de la vista, Cowell y Payot repitieron la ascensión.

-Para agradar a Payot, conté cuidadosamente el número de peldaños que él había tallado el día anterior. El total era de 1275, una cifra de la que no se enorgulleció, aunque fuese, según dijo, la más alta que había tallado nunca ningún habitante de Chamonix en un día-. La ascensión les llevó cinco horas, cuatro menos que la jornada anterior, lo que indica las dificultades que suponía para los pioneros la falta de crampones.” (H. Dumler)

Desde sus 4060 metros, la cima nos ofrece vistas al sureste en las que adivinamos la silueta de la Barre des Écrins, objeto de nuestros desvelos hace ahora un año.

También, cómo no, aparece majestuoso el Mont Blanc con sus glaciares desplomados al sur y el impresionante perfil de la cordillera que conecta el techo de los Alpes con las Grandes Jorasses. Con esta imagen damos por concluida nuestra temporada alpina. ¡Hasta la próxima!

Un comentario en “Grand Paradiso

  1. Antonio Cabeza

    ¡Vaya con Juanito! Es la viva imagen de que el que ama algo de verdad, lo ama para siempre. Gracias por el regalo de los valles verdes. Ahora que Extremadura se agosta y se agota, la imagen que entra por mis ojos juega con mi olfato y puedo percibir el aroma a hierba fresca.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s